lunes, 21 de enero de 2013

GASTRONOMÍA EN EL MEDIO RURAL

Noticias como la presencia de Julián Arranz y Miguel Ángel de la Cruz, dos cocineros en el certamen internacional gastronómico: Madrid Fusión, sin duda son buenas noticias. Dos jóvenes cocineros que investigan, crean y se divierten con la cocina. Dos jóvenes que trabajan en sus pequeños municipios de Valladolid, donde más a gusto están y donde desarrollan su profesión. Desde ahí crean puestos de trabajo y enriquecen sus municipios con gran esfuerzo. Como tantos y tantos casos, esto es desarrollo local. Su amor por la cocina viene por sus familias: la pastelería en el primer caso, y la restauración en el segundo. Como personas son muy accesibles, trabajadoras, honradas y amantes de su espacio.

Julián Arranz tiene mucha experiencia impartiendo clases y docencia en diversos lugares, tanto en la Escuela Internacional de Cocina de Valladolid, como en el extranjero, con presencia en Estados Unidos, Italia, Las Islas Sheycheles y próximamente en La India. Su negocio se encuentra en Pedrajas de San Esteban, villa afamada por ser el núcleo mundial en la elaboración de piñones del Pinus Pinea, y donde existe gran tradición de repostería y panadería. Poco a poco ha ido sumando premios en certámenes. El que le sirvió de trampolín fue la Medalla de Plata como Mejor Maestro Artesano Pastelero en Madrid 2011. Su negoció empezó en 1965 con su abuela y lo acrecentó su padre, Raúl Arranz, siendo Campeón de España en pastas de té. Han servido postres a la Casa Real y siguen trabajando duro juntando creatividad con calidad. Es la única pastelería que integra la marca "Maestres de Cocina de Castilla y León". Un manjar que no podemos dejar escapar.
Podeis seguirle en facebook, o en su web www.pasteleriaarranz.com. Próximamente le veremos en Twitter y más activo en las redes sociales.


Miguel Ángel de la Cruz se ha consolidado como uno de los grandes en la Cocina española. Mejor Cocinero de Castilla y León en 2008,  salió "por la puerta grande" en Madrid Fusión 2010 y repitió en la pasada edición. Detrás de su timidez se encuentra una profesional meticuloso en su trabajo y desarrolla su pasión por plasmar en la Cocina, los gustos y sabores que se encuentran en el campo. Su próximo proyecto que en breve dará luz, es un Libro donde aparecerán todos aquellos condimentos que se encuentra en el campo y que se puede abastecer en la Cocina. Su oficio viene de familia, ya que su padre creó el Asador que actualmente regentan. Es un lujo poder combinar cocina tradicional con innovadora en un edificio de arquitectura popular, especialmente el salón que fue La Botica de su pueblo, Matapozuelos. Un claro ejemplo de conjugar Patrimonio con la iniciativa empresarial y la Cocina en estado puro. Agasajado por la crítica gastronómica, tiene los pies en el suelo y sigue trabajando por mejorar. No es extraño verle en los salones preguntando a los comensales qué tal la comida, y dando cursos de formación en el medio rural.
Podeis seguirle en facebook, twitter o en su web www.asadorlabotica.com.

Estas dos personas son un orgullo para la provincia de Valladolid, por su trabajo, por lo que están consiguiendo en el mundo de la gastronomía  y su calidad tanto humana como profesional.

2 comentarios:

Cristina Sanz dijo...

Hola Miguel!!! eres un verdadero gurú. Tu visión de futuro, anticipándote a Madrid Fusión, te ha permitido hacer un pequeño homenaje a dos grandes artistas gastronómicos de nuestra provincia de fama internacional. El pasado día 23 en la clausura de Madrid Fusión triunfaron nuevamente, tu tocayo el cocinero Miguel Angel de la Cruz y el pastelero Julián Arranz, compartiendo su buen hacer con otros dos grandes de la cocina española, Sergi Arola y Quique Dacosta.
Miguel Angel presentó su creación "Quesos en un bocado" mostrando la versatilidad del queso en una sopa de cebolla con espuma de queso ratinado y una esfera de queso con pan frito y membrillo. Hace unos días en tu blog también hablaste de la potencialidad de la artesanía quesera vallisoletana.
Por su parte, el pastelero Julián Arranz, elaboró varios postres de yogur, queso, aceite de oliva, vino y piñones, haciendo un homenaje a su querido pueblo Pedrajas y a los paisajes pucelanos y aprovechó la ocasión para comunicar que pronto abrirá un dulce establecimiento en el centro de Valladolid. Estoy segura que tendrá éxito y que los vallisoletanos sabremos valorar la calidad e innovación de sus productos.
Enhorabuena a ambos por promocionar a Valladolid con esa sencillez y categoría humana que les carecteriza y a ti por tu acertado post. Un abrazo, Cristina13541

Miguel A. García dijo...

Gracias Cristina. Les conozco personalmente a ambos y te aseguro que si son unos espectaculares profesionales, como personas son unos cracks. He hablado con ellos de todo un poco y he aprendido mucho al respecto.

De la pastelería, estamos en ello pero va a dinamitar la pastelería vallisoletana.