lunes, 10 de septiembre de 2012

LA VUELTA - NAVACERRADA - LA BOLA DEL MUNDO

Arreglo de dos alcantarillas cuando quedaban 16 km. para el final de la etapa
El ciclismo es un deporte tan bonito como sacrificado. Un deporte ecológico puesto que con una herramienta como la bicicleta puedes adentrarte entre paisajes y compartir experiencias con la naturaleza. Recuerdo las Vueltas de Perico, Indurain, Rominger o Melchor Mauri.... el año que empezó la Vuelta en Valladolid o la contrarreloj Valladolid-Medina del Campo, con la llegada por la Calle Padilla. Es todo un espectáculo ver la previa, la caravana publicitaria, así como todo lo que rodea al ciclismo espectáculo (eso que tan denostado ha estado en los últimos tiempos por culpa del asqueroso dopaje, pero es otro tema para comentar). La Vuelta de este año ha sido sencillamente espectacular. Para los que nos apasiona el Norte de España nos ha dado de lleno: paisajes bonitos, llegadas espectaculares, etapas vibrantes y emoción a raudales. También encontramos momentos curiosos como lo reflejado en la fotografía: 16 km antes de la llegada a meta, los operarios de la Vuelta, están arreglando un par de alcantarillas que están en mal estado en la última curva, así que tiran de radial y brea para dejarlo lo más liso posible. Poco más que decir.
Última curva de la etapa con final en Valladolid

Para los que vivimos en ciudades llanas, nos conformamos con el sprint, como ha ocurrido este año. Una llegada rápida dividido en dos grupos y que ganó el italiano Bennati. Hubo una caída de un ciclista en la peligrosa última curva, pero que no tuvo ninguna incidencia, ni para él ni para el resto de corredores.


Con la buena organización de este año, el recorrido pasando por lugares como Jaca, Barcelona, Galicia, Asturias, Valdezcaray.... la nula presencia de dopados (esperamos que siga esa ausencia) y el espectáculo dado por Contador, Valverde y Rodríguez, en este edición la gente nos hemos volcado en esta edición. El sábado se decidía La Vuelta en Navacerrada (La Bola del Mundo) y hacia allí que nos fuimos.
Vista de la subida a La Bola del Mundo
La Etapa transcurría desde La Faisanera Golf a las afueras de Segovia, hacia La Bola del Mundo. Se presumía que iba a haber mucha gente así que nos fuimos pronto para allá. La Carretera CL-601 que pasa por La Granja la cortaron sobre las 10.30h según la radio y la Guardia Civil nos obligó a estacionar en el paraje denominado como "La Boca del Asno" en Valsaín. Entraba dentro de lo previsto, y como nos tomamos el día como de senderismo, pues nos pusimos las mochilas y empezamos a subir andando por el puerto de Navacerrada tranquilamente. No teníamos mayor prisa que el estar sobre las 16.30h. para ver en directo la etapa.
Paso del pelotón viniendo de Cotos
La subida entre el olor de los pinares se hizo a buen paso, entre cientos de ciclistas aficionados que iban a ver la etapa, y la caravana ciclista formada por autobuses, furgones, coches, coches invitados, etc. Todo un espectáculo especialmente en las "siete revueltas" donde los autobuses cogían el ancho de la carretera para ascender.

Con lo que no contábamos era con los elementos: diluvio, tormenta y granizada pasando el ecuador de la subida. ¿En caso de tormenta qué hay que hacer? Debajo de un árbol, no. Los ciclistas parándose donde podían, nosotros debajo de un árbol que algo de sombra daba, pero no pudimos evitar el calarnos "hasta los huesos". Cuando amainó la tormenta, seguimos con la marcha. Estábamos más cerca del Puerto que de La Granja así que seguimos a ver La Vuelta. En el camino, animando a los ciclistas aficionados (nadie se acordaba de los andarines snif snif) y poco a poco empezó a clarear y vimos La Bola del Mundo con los coches según nos acercábamos.

Ascenso a La Bola del Mundo
Nunca había estado en el final de una etapa en montaña y era espectacular. Tanto el montaje de La Vuelta, como el ambiente vivido con el público: un ambiente sano, deportivo, vinculado con la naturaleza. Era imposible no compararlo con los otros fenómenos de masas tan arraigado en nuestro país (fútbol y toros). El objetivo estaba en pasar un bonito día de montaña viendo un deporte, un sufrido deporte que aglutina a los aficionados por igual.

Público apostado junto a la pista forestal que sube a La Bola del MUndo
La subida a la denominada "Bola del Mundo" es horroroso para los ciclistas, muy estrecho y con un asfalto que agarra las ruedas en demasía. Aun así, miles de personas estábamos esperando la llegada, gracias a las radios y a la pantalla gigante de televisión que retransmitía en directo lo que sucedía por Cotos, Cercedilla y Guadarrama.

Era obligatorio tomar un café en la abarrotada cafetería del Puerto de Navacerrada, donde la gente tomaba algo caliente o comía. Afortunadamente, el sol salió a calentar y pudimos cambiarnos de ropa y secar una parte mientras esperábamos la primera llegada de los ciclistas.

Tomamos posiciones donde nos dejaba el gentío y las Fuerzas de Seguridad. Nuestra referencia era el helicóptero de TVE, ya que el de la Comunidad de Madrid y el de la Guardia Civil tiene funciones de seguridad. El de TVE es el que retransmite y los aficionados estamos pendientes de ese.
Helicóptero de TVE
El pelotón llegó partido, enfilado y subiendo a medida que las pocas fuerzas iban permitiendo. Los gritos de ánimo y aplausos eran atronadores, tanto para los primeros como para los segundos. El público deja muy poco espacio de margen para los ciclistas, pero sorprendentemente, no ocurre ninguna desgracia. Ves la organización en un puerto así, que no pueden subir los coches, pues se encargan las motos de la mecánica, así como diferentes personas apostadas en la subida con ruedas de repuesto.

Ascenso de los corredores
En el puerto aprendí de verdad lo que es "meter rueda". Lo hizo Contador a un ciclista francés. La subida no estaba para bobadas. Las primeras rampas eran duras, entorno al 16% y con el suelo malo para subir. La gente premiaba el esfuerzo con aplausos, incluso algunos se llevaban el "premio" del empujón el el trasero. Para algunos ciclistas odiado, pero para los que van más atrás, bendecido. Incluso hay algún ciclista que lo pedía a los aficionados (ignoro si alguno puso pie en tierra).

Una vez que pasan los corredores, miramos a la Televisión para ver quién ha ganado. Es interesante conocer los ganadores, pero lo importante es ver el evento deportivo, desde el primero hasta el último.

Escenario de meta y público congregado
La Vuelta ha sido espectacular, con dos momentos claves: Valdezcaray y la etapa de Fuente Dé. En el primero, se cayó Valverde, no le esperaron y perdió un tiempo de oro. En Fuente Dé, atacó Contador lejos de meta y Rodríguez que dudó se quedó cortado. Fueron momentos, lo suficiente para que Alberto Contador haya ganado La Vuelta. Pienso que no ha sido el más fuerte, pero sí el más listo y el que le ha acompañado la "suerte de los campeones".




Para terminar, os pongo un vídeo que ha colgado un aficionado en la subida para que veais el ambiente que había y una foto de pantalla gigante de televisión junto al escenario de premios.

Una vez disfrutado del espectáculo deportivo, del paisaje, del compañerismo y de la bonita tarde que al final se quedó, empezamos el descenso con la alegría de la jornada disfrutada, que tapaba el cansancio acumulado. Ya estoy contando los días para poder repetirlo al próximo año.

Descenso haciendo senderismo



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy guapo el artículo Miguel

A ver si quedamos a tomar pronto una caña que me mudo para Palencia en 3 semanas.

Un abrazo, Víctor

Miguel A. García dijo...

Joer, eso se avisa. Por supuesto que quedamos a una caña. Dame una semanita.