lunes, 11 de julio de 2011

RECUERDOS DE LA INFANCIA


Varios años han sido los que hemos dejado el colegio. Aquel lugar educativo donde nos empezamos a formar en este juego que es la vida. Para lo buen y lo malo, que hubo de todo. Muchos recuerdos son los que me he apropiado de la estancia en San Viator: la cachaba, el GOV, el Padre Jaime (DEP), las chicas, el fútbol, los compañeros, Miñera, el seminario... muchos recuerdos sin lugar a dudas.

La infancia marca, y en el caso de la edad escolar, igualmente. Tan intensa como inexperta, algunos aspectos me han marcado. Malos como buenos, pero especialmente buenos: el viaje fin de curso a Galicia, de lo que recuerdo muy poco, los campeonatos de la cachaba, las recuperaciones de gimnasia (siempre me tocaba hacerlo), la nefasta enseñanza de la Educación física, el Progresa Adecuadamente, el destaca en música cuando no sabía tocar... pero hay dos recuerdos por encima de todo que me llevo:
- Miñera de Luna y sus campamentos. Donde aprendí a valerme por mí mismo y convivir en un entorno precioso.
- La amistad aún duradera, de pocas personas, entre las cuáles está el Sr. Nieto. Desde entonces, no hemos perdido contacto, y aunque hablamos "de guindas a brevas", es una alegría saber de él, y ver que la vida le sigue sonriendo.

Más satisfacción me supone el saber que me sigue por el blog, por internet y por lo que escribo, por lo que estamos en contacto, pese a la distancia. Un motivo de satisfacción y de seguir cultivando la amistad.

Eso sí, como supongo que me leerá, tengo ganas de tomarme una cerveza (caña o café), con él y ver a su retoño, que como salga al menos la mitad que su padre, va a ser la caña.

3 comentarios:

Rodri dijo...

Éste te ha salido original, se nota que en verano cuesta ponerse a escribir que a mí me pasa...
Leyendo este artículo he tratado de intentar hacer balance de mi etapa escolar y sí, tienes toda la razón, marca. En mi caso creo que fue decisiva en muchas cosas y guardo mejores recuerdos de la EGB que del Instituto.

Oscar dijo...

Te leo desde Londres y no podía dejar de decirte que gracias a gente como tú, que se para a escribir de vez en cuando, las vivencias cobran sentido como un todo en el tiempo en lugar de disolverse en la memoria.
El otro día visitando la tumba de mi abuelo vi la del Padre Jaime que descansa muy cerca de él, supongo que como todos los que estudiamos en San Viator su figura nos acompañará siempre.
Yo también recuerdo esas recuperaciones de gimnasia ¡que sufrimiento!

Prometo presentarte pronto al pequeño Sr. Nieto

M.A. García Velasco dijo...

Te ha costado escribir. Me alegro mucho. Debería parar a escribir más porque el blog es un reflejo de mi alma. Espero poder hacerlo en breve, pese a que los quehaceres diarios van en aumento.

Te cojo la palabra que tengo ganas de conocer al Señorito Nieto y a dar un abrazo al Sr. Nieto