viernes, 26 de julio de 2013

MI PEQUEÑO HOMENAJE EN FORMA DE ESCRITURA PARA MANOLO D.E.P.

«Estoy llegando a Santiago». El vallisoletano Manuel Sierra Morán envió un mensaje a familiares y amigos pocos minutos antes de fallecer. 

Joven, inquieto, viajero, amante de la fotografía, llevaba su cámara allí donde viajaba. Por eso sus contactos con amigos y familiares estaban plagados de fotografías que reflejaban cómo veía su entorno. Una visión poco convencional y alejada de la imagen de un turista al uso. Era un gran comunicador con presencia activa en las redes sociales. (Titular y encabezado sacado de elnortedecastilla.es)


Acabo de mirar el whatsapp y ahí te encuentro, "pucelando" con tu cara feliz descansando en Valladolid. Lo has visto la última vez el maldito 24 de julio del 2013, a las 21.41h. El tiempo se ha parado para tí. Soy un iluso lo sé, pero no he podido más que despedirme con un "Hasta siempre, amigo. Nunca te olvidaré". Seguramente el móvil esté destrozado en mil pedazos, pero su recuerdo es más fuerte que todo ello.

Todavía me cuesta creerlo y asimilarlo aunque por más que busco información, todos los caminos conducen al mismo sitio, a la vía con flores de recuerdo que permanece grabada en mi memoria. Eran las 7.45h de esta mañana cuando estaba escuchando la radio mientras intentaba despertarme. El desgraciado tema de toda la semana ha sido el accidente ferroviario en Santiago. Intento despejarme mientras escucho las palabras: "han muerto dos vallisoletanos.... Sierra Morán, profesor del Instituto Cervantes en Budapest". En aquel momento mis ojos se abrieron como platos. No podía ser él. Me comentó que no había muchos españoles en Hungría que él era una especie rara. Es por ello que en cuanto escuché la unión de esas palabras, quería evitar que el resultado fuera el que pensaba. 

Me levanté rápidamente de la cama y encendí el ordenador, busqué en facebook y efectivamente, era él. Su muro se estaba llenando de muestras de cariño y recuerdos hacia su persona, de los muchos amigos que tenía. Rastreé su perfil mientras rompí a llorar de impotencia y de injusticia. Ahí estaba, la foto subida el pasado domingo 21 de julio descansando y disfrutando de los pequeños placeres de esta vida. Qué casualidad que justo el día anterior escribió la frase: "¿Alguien que viaje Valladolid-Galicia el miércoles o jueves y quiera compartir gastos?" No lo recordaba pero lo había leído y pensé en ese momento "ojalá pudiera irme a descansar a Galicia pero me es imposible. Otra vez mis lágrimas cubrieron mi cara.

La vida da muchas vueltas y nunca se sabe ni quién estará llamando a la puerta, quién te va ayudar o quién te dirá sus últimas palabras. Hace cuatro años, cuando estaba trabajando en el Ayuntamiento de Pedrajas de San Esteban como Agente de Desarrollo Local, me llamó la gerente del IDC, entidad donde impartí el curso y sigo teniendo contacto, pidiéndome si podía llevar alguien en prácticas del curso de AEDL. "Eso no se pregunta, Mª José, ya sabes que para lo que necesites ahí estoy". Días después me vuelve a llamar y me dice que ya ha elegido al alumno, que es un chico muy inteligente y con ganas de aprender cosas. "El mejor sitio donde puede estar es contigo que le vas a enseñar mucho, lo único que no tiene coche". Con dos años ejerciendo de becario con cosas buenas y malas, tengo máximo respeto a la gente e intento ayudar en lo que pueda. Así conocí a Manolo.

Aproximadamente estuvo un mes de prácticas conmigo, íbamos y veníamos en mi coche, en mi pulga roja, y hablábamos de todo. Le recuerdo como la persona de prácticas (aunque era mayor que yo) con el que mejor me he llevado, de hecho, seguía teniendo contacto con él. Aunque nos veíamos poco, las redes sociales hacían que supiéramos el uno del otro e intentábamos quedar cuando podíamos y él venía de Hungría. No le gustaba desconectar de sus amigos, lo que le produce que tuviera amistades por todos los sitios del mundo.

Aparte del encabezado que tan bien refleja las inquietudes de Manuel, también era un chico muy observador, inteligente, quería saber el motivo de las cosas, el por qué sucedían. Era divertido, original, diferente. Aprendió cosas conmigo y yo aprendí cosas de él. No se le olvidaba el incidente que tuvimos en Mojados cuando un gato se nos cruzó y me lo llevé por delante. Para variar, sonreía y me recordaba picaronamente el suceso del gato cada vez que nos veíamos. Esa sonrisa tan característica y que tanto ha marcado.

Me enseñó sitios que no conocía, como un bar especial en San Andrés con una decoración peculiar, donde nos tiramos hablando de lo divino y de lo humano, tanto de política, cultura, deporte o mujeres; fuimos juntos a un concierto de la UVA en el Museo de la Ciencia; con la crisis me comentó lo que decía su hermano: "antes el vendedor se cruzaba de brazos y el cliente compraba lo que fuera. Ahora el vendedor tiene que saber vender y no todos valen para eso". Son de esas frases que son tan obvias y fáciles que se te quedan marcadas para soltarlas por ahí. Conocí el funcionamiento del Banco del Tiempo de Valladolid y de LastFM. Sí lo sé, algo de perogrullo, pero fue quien me hizo ver la potencialidad de estas herramientas y escuché canciones nuevas interesantes.

Foto: atardecer castellano con La Finca al fondo
Aunque nos leíamos en las redes sociales, la última vez que nos vimos fueron las pasadas navidades. Me llamó para ver qué tal estaba y si quedábamos a tomar una caña. Con las obligaciones familiares andaba bastante liado pero encontró un hueco para tomar una caña y charlar un rato, junto a la Plaza Santa Cruz. Le vi como siempre, estaba feliz. Hablamos de mi triste vida de desempleado en aquel entonces y de su ajetreada vida en Hungría así como con las novedades sentimentales. El tema de las mujeres, solía ser un tema del que hablábamos en nuestras pocas pero intensas conversaciones. También me comentó las ganas que tenía de no comer durante un tiempo ya que las comidas familares llegaban a ser un suplicio. Para eso los españoles somos auténticos cracks.

Cuando supe que venía para acá tanto tiempo, pensé en llamarle para quedar un día y ponernos al día.... no ha podido ser. El consejo del día es: "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy"

Manolo se dejaba querer, era un chaval (con 40 tacos, pero con mentalidad joven) jovial, enérgico, que disfrutaba y hacía disfrutar con los pequeños placeres de la vida. Se inventó un diseño relacionado con una torreta eléctrica y lo iba pegando y pintando por diferentes zonas de Valladolid (hace poco encontré una y ojalá vuelva a encontrarlo. La pegatina que me dio no sé si podré recuperarla de algún rincón de casa). 

Dicen que cuando fallece una persona, todo son cosas buenas y hay mucha falsedad. En este caso es así, nunca le oí hablar mal de nadie. Él vivía la vida, adoraba sus clases, aunque tuviera problemas con algún grupo pasota de jóvenes hijos de gente con dinero en Hungría, y disfrutaba de los pequeños placeres, de la cantidad de amigos que tenía, de su forma de ver y vivir la vida, de su inteligencia y del paisaje. Paisaje como el que se veía desde su Finca, es finca cercana a la amiga de mi tía: Valladolid es un pueblo, su vecina era conocida mía.

El destino ha decidido que se vaya de este mundo, que siga haciendo fotos, sonriendo y buscando rincones diferentes y reflexiones filosóficas en otro lado. Un final injusto y desafortunado. Al menos se llevará el recuerdo de haber dejado muchas amistades, de haber hecho el bien, y de las lágrimas, que como las mías, a buen seguro han emanado de muchos corazones para que se lo lleve de recuerdo. Como final del artículo, quiero robarle una foto que hizo, de las miles que le encantaban hacer. Una foto que le recuerde detrás del objetivo de una cámara buscando los ángulos imposibles.

Espero poder despedirme en su funeral, a mi forma, en silencio y deseándole lo mejor en su nueva vida. D.E.P.




16 comentarios:

Eugenio Martínez dijo...

Gracias. Muchos abrazos.

BANCO DEL TIEMPO VALLADOLID dijo...

Muy bonito! DEP Manolo!

Bambú dijo...

Emotivo y sincero recordatorio. Cómo dices, en este caso el que se ha ido SI tiene-ía- grandes valores humanos. Gracias amigo, aunque no te conozco

Ruben De La Fuente Moran dijo...

Muchas gracias.....una gran persona con una grandiosa familia.....

LUIS MORAN SANTOS dijo...

Gracias por acordarte de el, siempre queriendo conocer sitiosy aprender de ellos. Siempre te recordaremos Manolo...

Miguel A. García dijo...

Necesitaba expresar lo que siento. Se me da mejor escribir que hablar. El artículo lo han leído 667 personas. Eso demuestra lo que significaba Manolo para tantas amistades y familiares que él tenía.

Nos profesábamos un cariño mutuo y eso se refleja en las palabras. He visto que hace un mes, cuando le felicité por su cumpleaños, me comentó lo siguiente: "voy dentro de poco, y para todo el verano. ¡a ver cuándo me llevas de excursión por las tamujas, como cuando currábamos en Pedrajas!". Manolo puede estar orgulloso de la cantidad de amistades que ha dejado, de la cantidad de gente que le tenemos cariño y que espero siga disfrutando allá donde esté.

Bambú dijo...

Tus palabras transparentan tus sentimientos, has hecho una descripción de Manolo que refleja bien su persona; te lo agradezco de nuevo; pero tú también sales "retratado" en tus palabras, ¡te engrandecen!.

Miguel A. García dijo...

Gracias Bambú. Todos tenemos los sentimientos dentro, lástima que haya que sacarlos de esta forma.

mlmoran dijo...

Todos quisieramos expresar lo q llevamos dentro...gracias manolo por tu sensibilidad ....por tu saber escuchar ..y x tu eterna sonrisa.

ronyiszka dijo...

bonito! muchas gracias, Miguel! hemos aprendido mucho de él.

Juan dijo...

Hasta hoy no había sido capaz de leerlo, lo tenía ahí guardado, hasta que tuviera fuerzas ... Muchas gracias, así era, con todos y en todos los sitios, dejando su pequeño granito ...
un abrazo

Susana dijo...

El destino quiso que no me enterara a tiempo de que se había marchado para siempre, tal vez, por dejarle como siempre que fuera él el que contactara conmigo. Es lo primero que escribo públicamente, porque me han encantado tus palabras, me has hecho revivir momentos que me había contado y recordarle de nuevo tan especial como el era. Aunque ahora estaba lejos, desde que le conocí nunca se fue de mi vida, siempre estaba, con sus mensajes, con sus palabras, a veces con música, otras con imágenes y siempre con su eterna sonrisa.

Miguel A. García dijo...

Gracias Susana y Juan.

Anónimo dijo...

Parece un mundo pasado

Anónimo dijo...

Parece un mundo pasado desaparecido en el océano del tiempo. Éramos compañeros y amigos junto en Salamanca.

Anónimo dijo...

Era un período corto de mi vida, impresionante, movida por la corazón.
Ahora recuerdo tu risa quería preguntar te sobre la vida tu camino , tu pasión y tus dolores. Has amado y llorado amores pérdidas?
Quería saber tu filosofía del ser de la humanidad y la política.
Nunca sabré tus respuestas. Compartíamos unos momentos de la vida sin embargo los llevo en mi corazón estupendo, gracioso, loca y triste como eran y como fuistes tu, Manolo
Saludos cora