sábado, 8 de enero de 2011

LAS LUCES DE LOS COCHES SON DOS

O soy yo el que lo percibe o hay masificación de coches tuertos, bizcos o con una luz fundida, si no son las dos. Es una pasada la cantidad de vehículos que circulan por las carreteras con una luz fundida, con las dos, ya sean delanteras o traseras, o mismamente, circulando con las antiniebla porque las otras dos están fundidas. Hay una teoría que me comentaron hace tiempo y es por el tema de la crisis. Por no ir al taller a cambiarlas, aguantan hasta que no se pueda más.

Es muy peligroso puesto que nos engaña a los conductores pues las distancias estipuladas son falsas y erróneas, con lo que más de un susto estamos teniendo al respecto. Volvemos a lo de siempre. ¿es necesario multar? Algunos dirán que no, que siempre es para sacar dinero, y otros decimos que no sería necesario si no fuera por lo jeta que es el personal. Una cosa es desconocimiento, sobre todo en las traseras, pero de ahí a que en las delanteras no haya luces y no se cambie.... no lo entiendo.

Mirad por la noche los coches que circulan especialmente en las carreteras, a ver si es locura mía o es un hecho que se está generalizando.

4 comentarios:

vanesa dijo...

jo, me has leido el pensamiento, yo hace tiempo que observo lo mismo

M.A. García Velasco dijo...

Me alegro, ya no soy yo solo el que lo piensa.

Elena dijo...

Por supuesto que no lo eres,yo pienso exactamente lo mismo.Nunca en mi vida me he cruzado con tantos coches sin las luces adecuadas como desde que estoy en León...tuertos,sin una luz,recurriendo a las largas para ver con la consiguiente molestia para los demás,o las antiniebla.La verdad que es una verguenza,eso si lo deberían de mirar,no solo la velocidad al pasar un pueblo o las reducciones en cruces peligrosos...sino el estado del coche,hasta la utilización del intermitente...para qué los ponen de serie si nadie los utiliza...me cabrean mucho las rotondas y bueno todo lo que no se indica,que es peligroso para los demás.

M.A. García Velasco dijo...

Estoy contigo. El problema es que nos perjudica a los demás, y traen peligro